miércoles, 26 de noviembre de 2014

¿Que "pachitas" en la Gramos Millán?


Por Jonás Sartre

El pasado sábado 22 de Noviembre, la BCannábica tenía programada la presentación de la Guía legal de usuarios de drogas en el Centro Cultural La Lata ("Laboratorio de Artes y Trabajo Alternativo"); ubicado en la "Casa de la juventud delegacional", en la colonia Ramos Millán, delegación Iztacalco,

El evento se llevaría a cabo en la explanada ubicada en las afueras del centro cultural, ya que existe una tarima que da forma a un "Foro al aire libre" y en el cual se imparte ¡un  taller para DJs! Siendo los amigos del sindicato mexicano del hash los que colocaron su equipo de sonido.



Las actividades comenzaron con normalidad después del medio día, tal como indicaba el programa impreso por parte de los organizadores, entre los cuales se incluían el Instituto de la Juventud del DF, el mismo Centro la LATA y varias dependencias más del GDF.

La Gramos Millán, es un pequeño “laberinto” que abarca desde la calle Añil hasta Río Churrobrusco, en este sentido, el espacio público donde se realizó el evento es una plaza frente al Centro cultural que incluye una cancha de fútbol rápido y aparatos para hacer ejercicios, en la cual convergen los habitantes del barrio.



Los hechos
Alrededor de las 16:40 un grupo de 15 motocicletas, cinco patrullas y dos camionetas con policías de la SSP, adscritos a la sección Tlacotal, arribaron a la plaza en un operativo tipo "redada" en el que encapsularon a los presentes. El operativo incluyó revisiones a un grupo de jóvenes que se encontraba a un costado del escenario y en las canchas; en la requisa detuvieron a un joven que fue sorprendido preparando un "pisto" en un "botellón". Otro joven fue detenido por 4 policías al ser sorprendido en posesión de una "mona", una pipa para fumar mariguana y residuos de una "bacha".
Otos 10 jóvenes más fueron retenidos y revisados sin serles encontrado ningún artefacto o droga. Al dialogar con los oficiales nos indicaron que tenían una "denuncia" y alguien - tenía que ser presentado, por lo que hubo la necesidad de formar una comitiva para ir a la delegación a acompañar a los chavos detenidos.






Las actividades se interrumpieron y la presentación de la guía legal se suspendió. Terminado el operativo  el saldo fue dos detenidos, ¡¡y tres retortijones del susto!!!


El evento tenía como objetivo presentar información a usuarios de drogas e interesados en general, de ninguna manera se fomentaba o alentaba el consumo de drogas en la vía pública. Y si bien algunos eventos a cargo de la comunidad cannábica han posibilitado la realización de "fumanchú" masivo, en esta ocasión los humos eran tenues; por lo que la poca asistencia no era una "amenaza" al bienestar colectivo del lugar; sin embargo, los agentes de la autoridad hicieron gala de la famosa "denuncia anónima" para justificar su presencia y acciones. Pero las preguntas que quedan sin contestarse son ¿Desde cuando una denuncia anónima sobre personas bebiendo en vía pública desencadena un operativo con mas de 60 policías, algunos de ellos encapuchados? 



"Me agarraron chupando en la calle"
La Guía legal explica que los usuarios de drogas tienen derechos pero también responsabilidades: una consiste en evitar consumir drogas en la vía pública. Y si bien algunos de los asistentes se encontraban bebiendo alcohol de unas "pachitas" en un discreto "botellón" de refresco, (lo cual es una práctica es común en el lugar y en las sociedades) "Beber de manera disfrazada en la calle" es llamado "un aliento para algunas personas que no pueden pagar un bar," nombra un capitán de policía en un capítulo de la serie norteamericana The Wire, en la cual se diseña una estrategia de contención con la designación de zonas exclusivas para el comercio y consumo de drogas en la ciudad de Baltimore.



En España por ejemplo a finales del siglo pasado, hubo un caso donde jóvenes de universidades y otros mas bebían en las afueras de los campus y en los parques, lo cual desencadenaba, según los vecinos basura, mala higiene y violencia sobre todo por las riñas; algunos muchachos se ampararon y esta práctica fue marginalizada en medio de mucha controversia. El hecho es que las normatividades sociales y lo que el mal uso del alcohol nos ha enseñado es que puede potenciar conflictos sociales como violencia intrafamiliar, o amplificar las oportunidades de un accidente automovilísitco, entre otros, por lo cual su regulación social, cultural e institucional ha estado siempre en los limbos de la toleracia, la cultura, la moralidad y algunos aspectos de salud.



Perseguir a todos quienes consumen alcohol o inhalantes en vía pública es imposible, pero termina criminalizando a cualquiera que sea sorprendido en esta actividad.
Y si bien la sanción administrativa es una forma de abordar el tema ¿no sería mejor promover sanciones de trabajo comunitario? Tal como el cambio del "arresto por horas" por jornadas de "trabajo comunitario". Hasta hoy la idea represora continúa dominando a los políticos.

Reflexiones
Bien ok, había gente infringiendo las normas y debían ser sancionados (con o sin denuncia) pero también pensemos que la persecución de estas faltas con tantos agentes de seguridad fue excesivo; es decir este operativo y el gasto que produce pudo haber sido evitado y, quizás, empleado en mejoras para la comunidad. ¿Si el sueldo aproximado de un patrullero en términos muy robustos es de 9 mil pesos mensuales, se puede decir que "el día policía" en la ciudad de México está cotizado en 300 pesos, y su actuación fue de medio día suponemos que el gasto por concepto de personal del operativo sería de alrededor de 9 mil pesos? Ahora si contemplamos el gasto de vehículos oficiales, que fueron 15 motocicletas para las cuales proponemos un uso de 100 pesos de gasolina cada una por turno y de 200 pesos para las patrullas que eran 5 y 300 para las camionetas panel que eran 2: hagamos la cuenta. ¿No hubiera sido mejor aplicar estos $21, 100 pesos y esfuerzo insitucional en hacer mejoras comunitarias, o combatir delitos de alto impacto como el robo y el secuestro?  Esto sin tomar en cuenta el gasto administrativo que el Ministerio Publico realizó al tener detenidos a dos jóvenes.

Criminalización de la juventud y protesta social


Hoy más que nunca las fuerzas policiales han intensificado acciones represivas en contra de movimientos sociales, especialmente juveniles; este ambiente de criminalización juvenil no es un fenómeno nuevo en la historia del México contemporáneo, basta recordar décadas pasadas como el tiempo las redadas en “hoyos fonky” y en Huautla, la guerra sucia y el 68.

El simple hecho de ser joven o estar haciendo un reclamo legítimo parece una oportunidad para las autoridades de ejercer la violencia para silenciarlo.

Cuando pensé en escribir sobre lo acontecido el pasado sábado 22 de noviembre concluí que, más que dar lecciones de contracultura o civismo, es momento de reapropiarnos la historia y decir que ¿qué pachó en la Gramos Millán y qué bacha en México?

Y
-¿Qué proponemos?

Para empezar evitar conductas de riesgo que puedan poner en jaque nuestra integridad, tales como consumir en vía pública o portar más de 5 gramos de mariguana.
 

1 comentario:

  1. Previne a los organizadores de estar alertas en la Lata porque los tiras del Centro Cultural este de tan mala fama son anti-cultura y anti-pachecos---ese territorio es bastante hostil para hacer algo...hay bastantes problemas acumulados ahí...

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